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Una esposa enferma, su más íntima amiga y una joven vecina ocasional forman parte del círculo que rodea al banquero Tony Bream cuando, in extremis, se ve obligado a pronunciar un juramento difícil de aceptar y de cumplir. En virtud de éste, no sólo su futuro queda hipotecado, sino también el de otras personas que quizá desearían no verlo tan comprometido y cuyos actos desembocan, en medio de una densa atmósfera de culpabilidad colectiva, «en una serie de acontecimientos oscuros e infelices... en sufrimientos, peligro y muerte». La otra casa (1896) fue l. a. primera novela que escribió Henry James después de sus infortunados años dedicados al teatro, y de hecho parte de un guión para una obra dramática. Es una de sus piezas menos conocidas, y en muchos sentidos extraordinaria, «un estallido de rabia primitiva que parece irracional e incontrolado», según su biógrafo Leon Edel, pero que el escritor consideraría hasta el fin de su carrera «un precedente, una lucecita divina que alumbra mi paso». En esta historia escalofriante de abismos abiertos bajo los angeles delicadeza de las formas, se cumple una técnica que el mismo texto anuncia: «Lo cierto es que los elementos del drama surgen cuando se comprimen con fuerza y, en algunas circunstancias, parecen invitar más al microscopio que a los gemelos del teatro».

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The Big Wave

Kino lives on a farm at the facet of a mountain in Japan. His good friend, Jiya, lives in a fishing village lower than. every person, together with Kino and Jiya, has heard of the massive wave. nobody suspects it is going to wipe out the complete village and Jiya's family members, too. As Jiya struggles to beat his sorrow, he is familiar with it's within the presence of risk that one learns to be courageous, and to understand how awesome lifestyles may be.

Hope Leslie: or, Early Times in the Massachusetts (Penguin Classics)

Set in seventeenth-century New England within the aftermath of the Pequod War, Hope Leslie not merely chronicles the function of girls in construction the republic but in addition refocuses the emergent nationwide literature at the lives, family mores, and values of yank ladies. For greater than seventy years, Penguin has been the best writer of vintage literature within the English-speaking global.

On the Road: The Original Scroll (Penguin Classics Deluxe Edition)

The mythical 1951 scroll draft of at the highway, released as Kerouac initially composed it IN 3 WEEKS in April of 1951, Jack Kerouac wrote his first complete draft of at the Road—typed as a single-spaced paragraph on 8 lengthy sheets of tracing paper, which he later taped jointly to shape a 120-foot scroll.

American Supernatural Tales (Penguin Horror)

A part of a brand new six-volume sequence of the easiest in vintage horror, chosen by means of award-winning director Guillermo del ToroAmerican Supernatural Tales is the last word number of bizarre and scary American brief fiction. As Stephen King will attest, the recognition of the occult in American literature has simply grown because the days of Edgar Allan Poe.

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Dennis lo entendió. –Pero �y si ella ya está protegida? –Entonces, protege a los angeles señorita Armiger. El pobre Dennis lo miró, aterrado. –¿La cual, mientras tanto, lo denuncia a él? –Estaba de pie otra vez y, otra vez, caminó hacia el ventanal abierto y se quedó allí mientras el health practitioner, en silencio, esperaba. Al poco se dio l. a. vuelta–. �Puedo verlo? El médico, como si lo esperara, estaba ya en l. a. puerta. –¡Dios lo bendiga! –y salió como un rayo. Dennis, cuando se encontró solo, permaneció rígido en el centro de l. a. sala, aparentemente inmerso en un estupor de emociones; después, como si despertara con el regreso de un sufrimiento consciente, se dirigió con un par de zancadas hacia los angeles puerta de l. a. biblioteca. Allí, sin embargo, con una mano en el pomo, cedió a otro impulso que lo dejó indeciso, escuchando, jadeando dolorosamente. De repente se dio media vuelta: Tony Bream había entrado en los angeles sala. CAPÍTULO XXXI –Si en esta dramática situación le he pedido que me dedique un minuto de tiempo –dijo Dennis de inmediato–, le ruego que crea que es únicamente para comunicarle que si puedo hacer algo por usted… –Tony alzó una mano para darle las gracias y, al mismo tiempo, disuadirlo en silencio, pero Dennis siguió hablando–... estoy dispuesto a hacerlo, sea lo que sea, ahora mismo. Con el hermoso rostro atormentado, los ojos enrojecidos y contraídos, el abundante cabello en desorden y el traje negro torcido, Tony tenía el aspecto atropellado y zarandeado de un hombre al que acabaran de rescatar o sacar de algún disturbio y al que sólo hubieran permitido tomar aliento. A Dennis le pareció que, al igual que Rose, estaba profundamente desfigurado, pero su cambio period más pasivo y trágico. Sus ojos inyectados en sangre se clavaron en su interlocutor. –Me temo que nadie puede ayudarme. Es un desastre abrumador, pero debo enfrentarme a él yo solo. Su voz period cortés; pero había algo duro y árido en su manera de estar allí de pie, algo tan opuesto a su ordinary derroche de amabilidad que, durante un minuto, Dennis sólo pudo manifestarle mediante un silencio compasivo que comprendía su desesperación. Se encontraba en presencia de una obstinación perversa, de una actitud en torno a l. a. cual el hombre se había petrificado como un bloque. –Tal vez le ayude pensar que su desastre es casi tan mío como suyo y que tal vez lo que ayude a uno pueda también ayudar al otro –dijo Dennis. –Es muy amable por su parte estar dispuesto a llevar una parte, por pequeña que sea, de una carga tan pesada –contestó Tony–. No lo haga, no lo haga, señor Vidal –repitió, con un brusco movimiento de cabeza–. No se acerque a una cosa semejante; no los angeles toque, no los angeles conozca. –Se enderezó como si reprimiera así un largo estremecimiento; y con mayor y más sombría vehemencia, exclamó–: Aléjese de esto. –Dennis, profundamente compadecido, lo miró con tal intensidad que podría haber sugerido sumisión, y Tony prosiguió, aprovechando lo que tomó por una ventaja–. Ha venido usted a pasar una hora, por motivos propios, para descansar; ha venido todo amabilidad y confianza.

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